La integración de la inteligencia artificial en las estrategias de marketing ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una realidad operativa masiva. En menos de dos años, su adopción ha impulsado niveles inéditos de eficiencia y productividad. Sin embargo, lejos de resolver la eterna búsqueda de diferenciación, esta expansión tecnológica ha generado un nuevo desafío: la pérdida de autenticidad y singularidad de marca.Las cifras son elocuentes. Los datos actuales estiman que el 80% de las empresas utilizará IA para personalizar sus comunicaciones y cerca del 90% implementará herramientas de automatización. Este avance, si bien optimiza la escala…Publicado originalmente en: Puro Marketing