Disney+ se convertirá en la puerta de entrada para todos los servicios de la compañía

Disney+ se convertirá en la puerta de entrada para todos los servicios de la compañía

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El principal servicio de streaming de Disney ya no es solo un entorno creciente consumo de contenido e ingresos asociados a suscripciones y publicidad. El consejero delegado, Bob Iger, señaló en la presentación de resultados del tercer trimestre, cuarto de su año fiscal, que «existe la oportunidad de usarlo como un motor de interacción para personas» interesadas en parques de atracciones, cruceros y demás servicios.

Esa perspectiva coincide con lo que el primer ejecutivo denominó en el evento como «los mayores y más significativos cambios desde una perspectiva de producto y de tecnología» para el servicio desde su lanzamiento en 2019. Gracias a esas mejoras la plataforma habría profundizado en personalización y estaría generando mayor tracción entre los usuarios, si bien Iger no lo concretó en cifras.

Las que sí ofrece la compañía avalan el atractivo de Disney+, en la medida en que en el trimestre de referencia mejoró respectivamente en un 3% y un 4% su número de usuarios en EEUU/Canadá y el resto del mundo. En total cerró septiembre con 132 millones de suscriptores a pesar de que la compañía de análisis de suscripciones Antenna detectó que las bajas se triplicaron respecto a lo habitual tras la suspensión temporal del programa de Jimmy Kimmel.

El auge de Disney+ vino acompañado de una mayor tracción de Hulu, que se ha convertido en la marca de contenido general de la plataforma para el mercado internacional y que en EEUU mantiene un saludable negocio. Entre ambas generaron un 8% más de ingresos que se tradujo a su vez en un beneficio operativo un 39% mayor que el de 2024.

Eso convirtió el segmento de productos directos al consumidor en el único de los que abarca la división de entretenimiento en ofrecer crecimientos netos en ambas métricas. Tanto las televisiones en línea como el negocio de venta de contenidos y licencias registraron sendos retrocesos, en el primer caso de manera acusada por la comparación con la facturación publicitaria de las elecciones del año pasado.

El gigante de los contenidos aspira a convertir a su principal servicio de streaming en una fuerza vertebradora e impulsora de todos sus servicios.

Por otro lado, la apuesta por el streaming de la compañía se redobló con el estreno en agosto de la nueva plataforma de ESPN, que computa en su división de deportes. Esa emisora ha sido tradicionalmente un gran motor de ingresos publicitarios y cuotas de suscripciones a ofertas de televisión por cable, y según Iger el 80% de los clientes que se han sumado a su versión en vídeo bajo demanda ha optado por el paquete conjunto con Disney+ y Hulu.

En general Disney quedó ligeramente por debajo de la facturación total prevista con 22.644 millones de dólares, con un retroceso del 5% en beneficios operativos hasta los 3.480 millones. Y de cara al siguiente trimestre está por ver el impacto de la ausencia de su oferta en YouTube TV, con la que no ha alcanzado un acuerdo de renovación por diferencias económicas.

Morgan Stanley calcula que cada día fuera de esa plataforma, una de las que más suscriptores tiene de todo el sector de la televisión de pago de EEUU, supone a Disney un lucro cesante de unos cuatro millones de dólares. Ese apagón de sus canales se extiende desde el 30 de octubre, de modo que los ingresos no recaudados ya superarían los 50 millones.

Publicado originalmente en Dircomfidencial.com

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