Con el boom de la inteligencia artificial, cada vez más empresas aseguran que sus productos o servicios están “impulsados por IA”. Si bien el uso de esta tecnología continúa expandiéndose, su peso real no siempre es tan determinante como lo comunican, lo que puede terminar afectando la credibilidad, confianza y reputación de las marcas.Y es que, cuando se trata de lograr una comunicación empresarial efectiva, la IA puede terminar utilizándose —muchas veces sin intención— como un recurso discursivo para atraer la atención del mercado más que como un reflejo fiel de las capacidades tecnológicas de un producto o servicio; una…Publicado originalmente en: Puro Marketing