La eliminación, retirada o desindexación de contenidos perjudiciales ha dejado de ser una medida excepcional para convertirse en una herramienta cada vez más relevante en la protección de la identidad digital.Durante años, buena parte de las estrategias de reputación online se centraron en generar nuevos contenidos capaces de desplazar las informaciones negativas hacia posiciones menos visibles en los resultados de búsqueda. Sin embargo, la evolución del marco normativo europeo ha ampliado las posibilidades de actuación para las marcas, los profesionales y los particulares afectados por contenidos obsoletos, inexactos, descontextualizados o desproporcionadamente perjudiciales.Instrumentos como el Reglamento General de Protección de Datos,…Publicado originalmente en: Puro Marketing