La interacción personalizada en el sector de la hostelería no es un mero adorno, sino una estrategia de negocio fundamental, con un impacto medible en la rentabilidad y la sostenibilidad. Más allá de la cortesía inherente al buen servicio, el reconocimiento individualizado del cliente por parte del responsable del restaurante se consolida como el primer peldaño en la construcción de una experiencia que trasciende lo culinario, anclándose en el ámbito emocional y fidelizador. Este enfoque humanizado del marketing se erige como un diferenciador clave en un mercado saturado, donde el comensal busca no solo calidad en el plato, sino un…Publicado originalmente en: Puro Marketing