OpenAI contará con LiveRamp para verificar las conversiones que generan sus anuncios en ChatGPT

La incertidumbre sobre el grado de utilidad de las campañas en asistentes de inteligencia artificial para lograr ventas mantiene a algunos anunciantes a la expectativa. Y OpenAI quiere despejar las dudas con una nueva colaboración pactada con LiveRamp, que permitirá el uso de su API de conversiones para conectar lo que ocurre en el bot conversacional con lo que pasa fuera.

Las capacidades de esa compañía, que ha acordado su venta al Grupo Publicis, permiten trazar la conversión mediante integraciones entre servidores y por tanto ofrecen datos más fiables que los píxeles de navegador o las cookies. El acuerdo con OpenAI contempla un despliegue gradual que comenzará en EEUU para después expandirse a Europa, y para clientes comunes seleccionados de ambas compañías.

En todos esos casos, la operativa se basará en que el anunciante envía datos de transacción a LiveRamp mediante una conexión cifrada, para que esta los vincule con identificadores protegidos y los remita a OpenAI de cara a medir y optimizar. La startup de inteligencia artificial es la que en última instancia aplica su metodología de atribución de esas conversiones.

De esta forma, la matriz de ChatGPT quiere dar un paso decisivo para colocarse en pie de igualdad respecto a la infraestructura que ofrecen gigantes como Google, Meta o TikTok a la hora de medir e identificar los éxitos. Y con esa iniciativa sigue completando con velocidad significativa su plataforma publicitaria, en la que ya cuenta con piezas clave como el autoserviciola compra CPC y las alianzas con socios tecnológicos especializados como Criteo.

La startup quiere convencer a los anunciantes de la validez de su propuesta comercial para generar ventas respecto a otras plataformas consolidadas.

La incorporación de medición de conversiones a ese ramillete es clave para que OpenAI pueda atraer presupuestos relevantes a ChatGPT, si bien abunda en la tensión creciente entre privacidad y confianza de los usuarios. A medida que la startup consolida su negocio publicitario a semejanza de plataformas asentadas se aproxima a los problemas regulatorios que ellas están afrontando en los últimos tiempos.

OpenAI ha registrado hace pocos días ante la comisión de bolsa y mercados de EEUU (SEC) su intención de salir eventualmente a bolsa, pero de momento lo ha hecho de manera confidencial. Así que hasta la fecha no hay cifras actualizadas de las dimensiones de un negocio publicitario del que espera obtener hasta 102.000 millones de dólares en 2030, una inyección financiera crucial para sostener los costes derivados de cerca de 1.000 millones de usuarios semanales activos.

Publicado originalmente en Dircomfidencial.com

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