El enorme inventario de Getty Images, repartido entre el servicio con el mismo nombre, iStock y Unsplash, podrá aparecer eventualmente en respuestas de ChatGPT. El gigante de las imágenes editoriales y de recurso ha firmado un acuerdo con OpenAI por el que considera que contribuye a una inteligencia artificial «más útil y fiable» gracias a contenido visual de calidad y licenciado.
El aspecto clave de ese entendimiento es que se ciñe exclusivamente a las respuestas en ChatGPT y no abarca el uso de ese catálogo para entrenar las capacidades generativas audiovisuales del asistente. Es decir, Getty Images no contribuye así con sus imágenes a refinar la creación de otras que puedan hacerlas irrelevantes o innecesarias.
Esto profundiza en el giro de la posición que la compañía mantenía hasta hace poco, sobre todo en base a la demanda por uso no autorizado de imágenes contra Stability AI en enero de 2023 en Londres. Getty Images perdió la parte más importante del juicio porque no pudo probar que el entrenamiento se hubiera producido en Reino Unido, pero también porque la jueza consideró que la demandada no almacenaba ni reproducía trabajo de la demandante.
En EEUU la cuestión sí sigue adelante en forma de acción legal en el Distrito Norte de California. De hecho, en abril la jueza Trina Thompson permitió que varias reclamaciones vinculadas a infracción de marca, falsa designación de origen, dilución de marca y competencia desleal siguieran adelante tras un intento de Stability AI de tumbarlas.
Ante esa situación dual, Getty Images ya cambió de estrategia en octubre al firmar un acuerdo plurianual con Perplexity para que su asistente pueda responder con imágenes de su archivo a preguntas de los usuarios. Ese movimiento tiene continuidad ahora con OpenAI, a la que abre un inventario generado por casi 600.000 creadores y cerca de 360 socios de contenido, con cobertura de unos 160.000 eventos anuales.
Eso ofrece a ChatGPT la capacidad de dar respuesta visual a consultas de actualidad, pero también cuestiones más antiguas en base a uno de los catálogos más grandes de imágenes que se conservan. Y a su vez eso abre a al gigante de la fotografía la posibilidad de monetizarlo mejor, si bien no han trascendido los términos del acuerdo ni la estructura de pagos asociada.
El gigante de la fotografía adopta a la vez una posición ofensiva y defensiva para monetizar contenido sin contribuir al declive de su modelo.
El impacto de la inteligencia artificial generativa sobre el negocio clásico de Getty Images explica por otro lado su fusión con Shutterstock anunciada en enero del año pasado. El objetivo de esa operación era crear un coloso global de contenido visual de todo tipo, en el que también tenía protagonismo la tecnología de la que ambos protagonistas intentaban protegerse.
Ese movimiento no ha encontrado oposición en EEUU, cuyo Departamento de Justicia dio su visto bueno en febrero, pero sí en Reino Unido. Allí la autoridad de competencia y mercados (CMA) ha impuesto la condición de que Shutterstock se desprenda de su negocio editorial global para evitar que la oferta se reduzca para medios y redunde en aumento de precios.
Publicado originalmente en Dircomfidencial.com