Las especulaciones sobre los ingresos comerciales de X han quedado resueltas gracias a la información facilitada de cara a la salida a bolsa de SpaceX, su matriz desde marzo. En ese folleto S-1 entregado a la comisión de bolsa y valores de EEUU (SEC) se aprecia que la facturación publicitaria del año pasado se mantuvo un 59% por debajo de los 4.500 millones de dólares de 2021, último año completo antes de la adquisición por parte del magnate.
En concreto, la plataforma generó 1.800 millones de dólares mediante acciones promocionales en 2025, un 7% más frente a los 1.700 millones de 2024 pero sensiblemente por debajo de los 2.300 millones de 2023. Por tanto, la antigua Twitter sigue teniendo problemas para atraer presupuestos a pesar del viraje del argumentario hacia la seguridad de marca y las amenazas de demandas a anunciantes o agencias para forzar su regreso.
Esa ofensiva legal, amparada en acusaciones de prácticas anticompetitivas, fue desestimada hace algunos meses por un juez que no las consideró fundamentadas. Para entonces la compañía había recuperado una parte significativa de los anunciantes activos que tenía antes de la llegada de Musk y las controversias que ha protagonizado, pero con una menor inversión y más como estrategia de protección que como apuesta de rentabilidad.
La relación del magnate con los anunciantes ha estado marcada por los altibajos, desde el insulto público en 2023 a quienes habían dejado de planificar en su plataformas hasta la contratación de Linda Yaccarino como consejera delegada para recomponer esas relaciones. Esta última abandonó la compañía en julio del año pasado y Monique Pintarelli ha quedado como cara visible ante marcas y agencias a nivel global.
La facturación comercial del año pasado fue un 59% menor a la del año previo a la llegada de Elon Musk y solo mejoró un 7% respecto a la de 2024.
En ese contexto X ha anunciado la mayor renovación de sus herramientas comerciales hasta la fecha para incorporar más inteligencia artificial, además de lanzar otra habilitada por esa tecnología para conectar marcas con los creadores adecuados. De esa manera pretende recuperar tracción frente a rivales mayores en el ámbito de las redes sociales, ya que el retroceso de los últimos años ha hecho que X apenas absorba el 1% de la planificación dedicada al sector cuando Twitter llegó a alcanzar el 10%.
En todo caso la publicidad tiene una relevancia limitada dentro del conglomerado de SpaceX, que en marzo adquirió xAI y de esa manera se convirtió en matriz de X. La compañía generó 18.700 millones de dólares en 2025 y el crecimiento de apenas el 7% en ingresos comerciales en la antigua X contrasta con el del 52% en facturación atribuible a servicios de inteligencia artificial de xAI.
Publicado originalmente en Dircomfidencial.com