Cambios en el píxel de seguimiento de OpenAI detectados por Digiday sugieren que la startup está preparando un eventual despliegue de anuncios en la Unión Europea. El medio especializado señala que ahora incluye gestión explícita de consentimiento, posibilidad de retirar seguimiento y un campo de país o territorio para adaptar el tratamiento de datos a regulación local.
Todo ello va en línea con el cumplimiento de lo establecido por los reglamentos de privacidad online y protección de datos. A diferencia de EEUU, que practica el opt-out, el bloque comunitario obliga a las compañías que gestionan información de sus ciudadanos con objetivo comercial a aplicar el modelo opt-in. Y eso implica por encima de todo la obtención del permiso de los usuarios para seguir su actividad digital.
Actualmente, OpenAI está sirviendo publicidad a usuarios gratuitos y de bajo coste en EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Y hace pocos días indicó que en las próximas semanas empezará a hacerlo en Reino Unido, México, Brasil, Japón y Corea del Sur. De momento no hay confirmación de interés por expandir el modelo en la Unión Europea, pero los cambios señalados se corresponden con sus exigencias.
Ese calendario incierto se explica igualmente por la complejidad de la correcta transmisión del consentimiento a través de toda la cadena publicitaria. De hecho el píxel de OpenAI atribuye a día de hoy solo la última acción antes de la conversión y su implementación depende en gran parte de la ayuda directa de la startup a los anunciantes.
La startup ha introducido cambios en su píxel de seguimiento para adaptarse a exigencias propias del bloque comunitario.
La startup está desarrollando sus capacidades tecnológicas a marchas forzadas, con una sucesión de hitos en muy poco tiempo. El último de ellos es el lanzamiento del gestor de anuncios que permite que cualquier empresa cree y gestione campañas sin necesidad de contar con la colaboración directa de OpenAI o con una gran agencia que intermedie.
Los interesados solo tienen que registrarse como anunciantes para poner en marcha campañas y gestionarlas. Esta vía estará también disponible para socias tecnológicas como Adobe, Criteo o Kargo. Y además el límite mínimo de inversión, primero fijado en unos 200.000 dólares y después rebajado a 50.000, ha desaparecido.
Con su estreno la compañía ha desvelado nuevas capacidades de medición para que las empresas puedan analizar y optimizar sus anuncios. Eso es relevante en la medida en que OpenAI ha hecho posible que los anunciantes compren campañas basadas en coste por clic, para los que la evaluación constante del rendimiento es clave.
Publicado originalmente en Dircomfidencial.com