La página en blanco ha sido, históricamente, el mayor temor y a la vez el estímulo más potente para cualquier persona que viva de las ideas. En el día a día de las agencias de publicidad, ese espacio vacío suele ser sinónimo de folios en sucio, de la presión del reloj y de la búsqueda constante de un concepto que logre sorprender. Sin embargo, el equipo de La Caseta ha decidido darle la vuelta por completo a esta imagen tan familiar para convertirla en un aplauso al descanso y a la desconexión que tanto se necesita cuando llega el buen…Publicado originalmente en: Puro Marketing