
El arranque de 2026 dejó un nuevo hito para las cuentas de Alphabet, la matriz de Google, que por primera vez superó los 100.000 millones de dólares en un trimestre. En concreto, facturó 109.900 millones, casi un 22% más, y su beneficio aumentó un 81% hasta alcanzar los 62.600 millones. Aunque este último dato en parte vino impulsado por ganancias en inversiones financieras, ya está capitalizando su apuesta por inteligencia artificial.
En concreto, su división de servicios en la nube incrementó su aportación en un 63%, y los 20.028 millones de dólares que generó supusieron el 18% de todo el negocio de la compañía. Ese repunte vino de la mano de la infraestructura que proporciona a terceros que operan con inteligencia artificial, gracias a acuerdos de compra de demanda a través de inversión como el que ha firmado recientemente con Anthropic.
Además, esa tecnología ya viene aflorando impacto positivo en el negocio regular del gigante tecnológico en la medida en que las búsquedas se situaron en máximos históricos en el trimestre gracias a ella. Por tanto, la inteligencia artificial de momento no canibaliza sus ingresos tradicionales por esa vía, tal y como se especulaba hace algunos meses, y sí los está potenciando gracias al aumento de uso y el incremento de monetización.
La demanda de sus servicios en la nube elevó en un 63% el negocio derivado de su división Cloud y las búsquedas rompieron techo de uso.
De hecho, los anuncios que aparecen anejos a las búsquedas generaron un 19% respecto a 2025, un total de 60.400 millones de dólares. Y a la par la compañía sigue construyendo un negocio de suscripciones cada vez más relevante, ya que en el periodo señalado alcanzó los 350 millones de suscripciones, una cifra impulsada mayoritariamente por Google One y YouTube.
Esta última creció de forma más moderada en facturación publicitaria, con algo menos de un 11% respecto a 2025. El consenso del mercado esperaba que ese dato rozara los 10.000 millones de dólares y se quedó finalmente en 9.880.
En la práctica, YouTube es ya el actor más relevante de la industria del entretenimiento audiovisual en términos de ingresos, según diferentes analistas. Y ese empuje explica hitos como el acuerdo para emitir la ceremonia de los Oscar a partir de 2029 o el que habilitará la emisión de partidos completos del Mundial de fútbol de EEUU, Canadá y México de este año.
Publicado originalmente en Dircomfidencial.com